EL TIGRE Y LA ORACIÓN DEL ROSARIO
La revista "juventud misionera", trae la siguiente carta del P.Blanco del congo o zaire en el africa
"viajando con un hermano coadjutor a pie por entre los matorrales, para auxiliar a un enfermo, escuchamos a lo lejos el temible rugido del tigre
Corrimos a toda velocidad hasta llegar a un árbol corpulento y allí entre sus ramas nos quedamos aguardando a la fiera que se acercaba
El felino llegó hasta allí, bramó enfurecido, y después de mostrarnos varias veces sus colmillos destructores se echó tranquilo a la sombra del árbol a esperar a que nos durmiéramos para poder devorarnos
Nosotros empezamos a rezar el santo rosario con mucha devoción, sin quitar la mirada del tigre que con sus brillantes ojos observaba la apetecida presa
Nosotros empezamos a rezar el santo rosario con mucha devoción, sin quitar la mirada del tigre que con sus brillantes ojos observaba la apetecida presa
Terminado el rosario entonamos con voz poderosa el canto titulado” ave de Lourdes": "OH dulce MARIA, el ángel y el hombre, bendigan tu nombre, mil veces y mil, AVÉ, Ave, Ave MARIA "....
Al terminar nuestra canción, sintió el tigre un no sé qué de nerviosismo instantáneo, como si alguien mucho más poderoso que él se le acercara y cual si hubiera recibido unos fuertes latigazos, salió huyendo por la espesura
Nosotros quedamos convencidos de que la Virgen MARÍA había intervenido para alejar a la fiera cruel que ansiaba devorarnos. y estamos convencidos de que cada vez que Satanás , la fiera infernal , ataque nuestra alma como león rugiente buscando a quien devorar, si sabemos invocar con fe y perseverancia a la madre de DIOS, ELLA intervendrá para hacer huir al enemigo que busca nuestra perdición